Circuito turístico Fito Paez

Mural Fito Paez Rosario
Circuito turístico Fito Paez

El circuito turístico Fito Paez reúne lugares emblemáticos de la vida del músico y permite conocer más sobre su historia y sus vínculos con la ciudad.

Consta de 10 postas que recuperan distintos momentos de la vida del rosarino, visitándose su casa natal, su escuela primaria y secundaria y el instituto donde comenzó a aprender piano y el Gigante de Arroyito, entre otros sitios.

 

Circuito turístico Fito Paez postas

 

Casa natal

Fito es Rosario y Rosario es Fito. Músico, cantante, poeta, compositor, arreglador y director de cine.

Rodolfo “Fito” Páez, hijo de Margarita Zulema y Rodolfo, nació el 13 de marzo de 1963. Vivió en la casa familiar con su padre, su abuela Belia y su tía abuela Pepa, quienes lo criaron. Su mamá, Margarita, que falleció cuando él era un bebé, fue una gran concertista de piano de música clásica.

El altillo de la casa de Balcarce 681 fue su refugio y sala de ensayo en donde empezó a probar y a entender los primeros acordes musicales hasta su partida a Capital Federal en los primeros años de la década del 80. 

A la hora de sus primeros juegos, el lugar elegido era la plaza San Martín que se encontraba a metros de su casa. Un entorno lleno de escaleras para subir y bajar, esconderse y jugar al fútbol entre estatuas junto con sus amigos del barrio.

También la radio fue la fiel compañera del padre del pequeño Fito. Compartían sus melodías preferidas los fines de semana escuchando a Sinatra, Mercedes Sosa, Jobim, Piazolla, entre muchos otros.

 

Escuela Primaria Mariano Moreno

En su paso por la escuela primaria Mariano Moreno tuvo su primer contacto con un instrumento musical. A los 10 años aprendió a tocar el bombo legüero que le regaló su padre y empezó a sentir el gusto por la escena en los actos escolares.

Tocó clásicos del folclore argentino como Ariel Ramírez, Los Fronterizos, y temas que cantaba la Negra Sosa, entre otros. Con su padre iban de paseo a la disquería Oliveira a escuchar discos y terminar las veladas en bares como Augustus o Natalie.

Con su abuela Belia también salían a recorrer el centro para hacer compras. Las tiendas La Favorita y La Buena Vista fueron citas obligadas los sábados a la mañana.

 

Instituto de Música Scarafía

A los seis años tocó por primera vez el piano, llamado por la curiosidad de ese mueble que se encontraba cerrado con llave. Cuatro años más tarde tomó sus primeras clases con la señora Bustos, una mujer que le enseñó los primeros rudimentos musicales. Luego siguió en el Instituto Scarafía con el maestro Domingo Scarafía que también había sido profesor de su mamá.

El hombre era riguroso. Le entregó el libro Adiestramiento elemental para músicos para que estudie un método que se utilizaba en todos los institutos oficiales del país, pero Fito no era muy afecto al estudio. Tocaba repitiendo lo que escuchaba del maestro. Era un gran simulador hasta que su picardía infantil fue descubierta por un error, y Scarafía lo expulsó del Instituto.

Años después, la reconocida pianista Norma Scarafía (hija de Domingo) recordó que su padre adoraba a Fito y se sentía orgulloso del músico en el que se  había convertido.

 

De Rosario Central

El fútbol siempre estuvo presente en su niñez y adolescencia. Su padre, aunque a regañadientes, lo llevó a la vieja cancha de Central de Génova y Cordiviola. Ahí donde selló su pasión auriazul para siempre.

En 1983, ya como músico consagrado y siendo tecladista de su ídolo Charly García, Fito desembarcó en el Gigante de Arroyito en la presentación del disco Clics Modernos, en un show donde jugó de local en todos los sentidos.

 

Escuela Dante Alighieri

A la semana de iniciar la secundaria en la Dante Alighieri se desató el Golpe Cívico-Militar de 1976. No fue un alumno particularmente rebelde ni aplicado, pero sí ocurrente. En esos tiempos comenzó a ensayar con sus compañeros de la secundaria en casa de Toto Paniagua (guitarra eléctrica) con Mario Pájaro Gómez (batería) y Carlos Rossi (bajo).

En ese tiempo también formó su primer grupo con Ricardo Vilaseca en piano y Patricio Prieto en guitarras. Hacían covers de grupos nacionales. Su padre le regaló un piano Yamaha y formó el grupo Graf con Fabián Gallardo, Carlos Murias y Pájaro Gómez. Debutaron en la sala Pau Casals.

 

Club Rosarinos Estudiantil

En 1980 Fito se convirtió en el líder de la banda Staff, que estaba integrada por Germán Risemberg en bajo y composición, el Pájaro Gómez en batería, Carlos Murias en guitarras y Maxi Ades como invitado en percusión. Fito compuso casi la totalidad de los temas y comenzó a ser mirado por sus pares con admiración. Ensayaban en el depósito de la reconocida Zapatería Murias, del padre de uno de los músicos, y terminaban sus noches en el bar Saudades de Santa Fe y Entre Ríos.

El 10 de agosto de 1980 ganaron el certamen Festival de Música Progresiva que se llevó adelante en el club Rosarinos Estudiantil en el que participaron 11 agrupaciones locales.

El premio fue una botella de whisky y dos horas de grabación en un sótano de Dorrego al 700. En el jurado había artistas como Juan Carlos Baglietto, Juan Chianelli, Rubén Goldín y Norberto Campos.

Otro de los lugares emblemáticos por esos años, donde se presentaron infinidad de bandas tanto nacionales como locales y también se realizaban periódicamente festivales, fue el Club Sportivo América. Ahí se practicaba básquet y se montaba el ring de boxeo que ofició de escenario para Luis Alberto Spinetta, Charly García y Juan Baglietto. Fito fue tanto espectador como protagonista de varios recitales históricos allí.

 

Sala Lavardén

La Sala Lavardén fue un trampolín para el despegue de su carrera. Allí, el 7 de mayo de 1981, Baglietto estrenó dos temas: Puñal tras puñal y La vida es una moneda. A partir de ese momento, Baglietto fue convocado a participar en grandes eventos en Buenos Aires y deslumbró al público. Fito comenzó un ida y vuelta entre Rosario y Capital. Vivió en diferentes sitios y participó en distintas formaciones musicales hasta se logró afianzar en Buenos Aires gracias a Lalo de los Santos.

Mientras tanto, tuvo lugar la grabación de Tiempos Difíciles, capitaneado por Juan Baglietto. Fito, de apenas 18 años, hizo muchos arreglos. Volvió a la Sala Lavardén en 1994 cuando decidió reacondicionarla para la grabación de Circo Beat. Fue una obra mayúscula ya que se levantaron butacas, se colocaron telones nuevos, se compraron luces y sonido.

Teatro Astengo

Enrique Llopis quedó deslumbrado por Fito y lo invitó a presentarse con su grupo en el Teatro Fundación I Astengo durante los primeros meses de 1980, luego de haberlo visto tocar en el circuito de bares.

Así Fito, vestido de negro tal como indicaba la ocasión, se presentó en uno de los grandes escenarios de nuestro país por primera vez tocando en un gran piano de cola, acompañando a este cantante popular. De esta manera cumplió el sueño de tocar en el mismo escenario donde de niño había quedado maravillado por una de las más reconocidas bandas de rock nacional: La Máquina de Hacer Pájaros, en agosto de 1976. 

 

Teatro El Círculo

El 14 de mayo de 1982 se presentó el disco Tiempos Difíciles en el cual participaron Sergio Sainz, Luis Cerávolo, José Zappo Aguilera, Rubén Goldín, Juan Baglietto y Fito Paez.

Tras presentarse en el Estadio Obras de Buenos Aires, el lugar elegido para presentar este álbum fue Rosario, en el mítico Teatro El Círculo. Este también fue el escenario elegido para que el rosarino presentara por primera vez en su ciudad su primer disco solista Del 63, en 1984.

 

Mural de Fito Paez

En 2023 en el Pasaje poeta Fabricio Simeoni se inauguró un mural en homenaje a Fito que fue pintado por el reconocido artista Gabriel Griffa, a pasos de la Plaza de la Cooperación. El trabajo retrata al músico con el rostro pintado en escala de grises y en un fondo de colores amarillo, rojo y azul. 

 

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